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El Ser Humano depende del medio externo para Vivir,
de ahí toma los alimentos, los nutrientes,
el agua, el calor, el aire. Si la calidad de estos
elementos es buena, buena será también
la calidad de nuestra salud y del modo de vida que
tengamos.
Desde los últimos años, debido a la
“modernización” de la agricultura
y a la masiva elaboración de productos procesados,
nuestra alimentación se ha ido alejando cada
vez más de una cocina tradicional y natural.
La alimentación que tradicionalmente han
consumido nuestros antepasados durante miles de
años, estaba basada en:
CEREALES INTEGRALES, LEGUMINOSAS,
VERDURAS Y FRUTAS LOCALES Y DE LA ESTACIÓN,
SEMILLAS, FRUTOS SECOS, CON UNA PEQUEÑA CANTIDAD
DE PRODUCTOS DE ORIGEN ANIMAL, ALGAS Y CONDIMENTOS
NATURALES.
Alimentos todos ellos de gran energía y
fuerza vital, aportando la misma Energía
y Fuerza Vital
al ser humano cuando los consume de esta forma completa.
Cuando
consumimos los alimentos de forma “fragmentada”,
con sus componentes separados y divididos, es decir
“refinados”, como por ejemplo la harina,
el arroz, el azúcar blanco, los zumos, la
leche descremada, el café descafeinado, la
carne etc. , todos estos “alimentos”
han sido separados de otras partes de su planta
original el salvado ,el germen, el agua, la pulpa,
etc. también se fragmenta su energía
a la vez que se reducen enormemente muchos nutrientes
o se pierden, haciendo de esta sustancia un elemento
“desvitalizado, sin energía, DESEQUILIBRADA.
Y la naturaleza, nuestra naturaleza detesta el desequilibrio.
SI COMEMOS ALIMENTOS “DESINTEGRADOS,
DESEQUILIBRADOS”ESTAREMOS EN DESEQUILIBRIO.
Si comemos alimentos “Equilibrados”,
aportamos a nuestra VIDA
la base para la ARMONIA
y el EQUILIBRIO
en el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu.
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